Quizá para muchos resulte raro que lo diga, pero hacer amigos, verdaderos amigos no es fácil.
Puedes tener muchos conocidos, compañeros de trabajo, de juerga, de vista, pero pocos a quien puedes considerar amigos.
Hoy reafirmé que cuento con la amistad de una persona muy especial para mí.
No la conocí hace poco, pero antes la relación no pasaba del compañerismo, de la colaboración; ahora, cuando nace el deseo de ayudar, de apoyar cuando el camino se llena de piedras, es cuando te das cuenta de que no son muchas las personas a las que le echas la mano de corazón, y hoy se dio esta situación.
Para que alguien pueda considerarse mi amigo, mi verdadero amigo, en este caso amiga, deben existir muchas cosas, entre ellas la empatía y la confianza, sumado a una inmensa alegría, una buena vibra y una visión positiva de la vida; y sobre todo, que esa bella actitud se adereza con una sonrisa que contagia hasta al más sombrío de los seres humanos, incluyéndome.
Que esa amistad, gran amistad, dure para siempre; hagamos todo lo posible para conservarla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario